Necrólisis epidérmica tóxica canina: reporte de caso en un Golden Retriever
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Fecha
2026-07-09
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Editor
Unilasallista Corporación Universitaria
Resumen
La necrólisis epidérmica tóxica (NET) es una reacción cutánea adversa grave, poco frecuente y potencialmente mortal, caracterizada por la necrosis de espesor completo de la epidermis con mínima inflamación dérmica (Banovic et al., 2015). Esta entidad se ha asociado principalmente con la administración de medicamentos, aunque también se han descrito diversos orígenes como lo son: reacciones inmunomediadas, neoplasias, entre otras. (Yager, 2014) La fisiopatología implica la apoptosis masiva de queratinocitos, lo que provoca una extensa separación dermoepidérmica, pérdida de la función de barrera cutánea y predisposición a complicaciones sistémicas secundarias (Yager, 2014; Olivry & Linder, 2023).
El presente trabajo tuvo como objetivo describir y analizar un caso de necrólisis epidérmica tóxica en un canino, explorando su posible asociación con antecedentes oncológicos y farmacológicos. El paciente tenía como antecedente relevante la realización de una lobectomía hepática parcial, gastropexia y colecistectomía diez días antes de la aparición de las lesiones dermatológicas. El estudio histopatológico de la masa hepática extirpada confirmó el diagnóstico de colangiocarcinoma. Durante el periodo posoperatorio, el paciente permaneció hospitalizado y recibió tratamiento con Omeprazol (0,8 mg/kg IV SID durante cinco días), Paracetamol (5 mg/kg IV SID durante dos días), Ácido tranexámico (12 mg/kg IV SID durante dos días), Dipirona (18 mg/kg IV BID durante cinco días), Ceftriaxona (20 mg/kg IV BID durante diez días) y N-Acetilcisteína (30 mg/kg IV SID durante cinco días).
Posteriormente, días después de recibir el alta médica, reingresa a consulta por presentar lesiones extensas de tejidos blandos localizadas en las regiones cervical y pectoral, comprometiendo aproximadamente el 9 % de la superficie corporal. Al examen clínico se evidenciaron áreas de necrosis cutánea, desprendimiento epidérmico, exudado purulento y olor ofensivo. De acuerdo con los principios de manejo descritos para la necrólisis epidérmica tóxica, se instauró un protocolo enfocado en el cuidado local de las heridas y de soporte. Se realizó tricotomía, limpieza con solución salina fisiológica estéril, desbridamiento conservador del tejido necrótico y aplicación de apósitos de hidrofibra (Aquacel®). Adicionalmente, se efectuaron lavados con solución de Polihexanida y Betaína (Prontosan®) y se instauró tratamiento con Prednisolona y Pentoxifilina, observándose una evolución clínica favorable y resolución progresiva de las lesiones (Creamer et al., 2016; Lerch et al., 2018).
Descripción
Palabras clave
Unilasallista Corporación Universitaria, Medicina Veterinaria, Necrólisis epidérmica tóxica, colangiocarcinoma, dermatosis, medicamentos

